Los Cabos: Contrastes que enamoran
- octubre 21, 2026
Por Esther Pang Velasco
Fotos: Rommel Rosales
Los Cabos es un destino versátil que ofrece algo emocionante para todos; una tierra de contrastes que complace por igual a los espíritus aventureros del ecoturismo, a los amantes de la gastronomía y a los aficionados al arte y la cultura. Vuele directo a San José del Cabo y déjese sorprender por todo lo que este destino tiene guardado.
Dos destinos, dos maneras de disfrutar.
Algo tiene Los Cabos cuando tantas personas lo eligen como el sitio para establecerse. Al conversar con los “locales”, sus relatos coinciden: una visita, un trabajo temporal o una historia de amor los trajo hasta aquí y ya no miraron atrás. Estas localidades son hoy un colorido mosaico de personas llegadas de distintas partes de México que se asumen orgullosamente choyeras y enriquecen el destino con sus sabores y tradiciones.
Para planear su visita: si busca deportes acuáticos, playa, centros comerciales y vida nocturna, elija Cabo San Lucas. Si prefiere una estancia sin prisas, con playas tranquilas, galerías de arte y calles adoquinadas llenas de artesanías, San José del Cabo es su lugar. Las cortas distancias entre ambos permiten tenerlo todo: divida su estadía y regrese a tiempo para la puesta de sol.
Lo difícil de Los Cabos no es elegir qué hacer, sino decidir por dónde empezar.
Cabo San Lucas
Admirar el horizonte desde el Rooftop 360 de Corazón Cabo Resort & Spa es todo un espectáculo. El complejo está frente a Playa El Médano y a pocos pasos de centros comerciales, tiendas de lujo, mercados de artesanías y la vida nocturna.
Desde aquí partimos hacia el mar. En el muelle, tras un tributo simbólico a la Unión de Pescadores, abordamos una embarcación hacia el Fin de la Tierra, o Land’s End, donde el Mar de Cortés se encuentra con el Pacífico.
Es la oportunidad de ver de cerca las míticas playas del Amor y del Divorcio, fotografiarse con el Arco de los Cabos y practicar esnórquel cerca de Roca Pelícano. Esperanza’s Tours también ofrece recorridos por la ciudad para ir de compras, degustar tequila o escuchar las leyendas de Los Cabos.
San José del Cabo
Los papeles picados que bailan con el viento y la plaza central anuncian la llegada a San José del Cabo. LAIVA nos da la bienvenida al Distrito Histórico con paredes en tonos malva que se funden con el atardecer. Camine sin prisa por sus alrededores para descubrir mercados de artesanías y galerías de arte.
A pocas cuadras, San José del Criollo trae un pedacito de Oaxaca a la ciudad. Su concepto Mexa Goto propone un menú de nueve tiempos alrededor de una mesa compartida, donde la anticipación crece mientras se observa al equipo trabajar con una sincronía casi coreográfica. Sopas de calabaza, tacos de barbacoa de res, moles y sopes de chorizo llegan acompañados de su historia, narrada por los chefs mientras cocinan. Reserve con anticipación para asegurar su lugar.
Un poco más al norte visitamos Flora Farms. Ana, nuestra anfitriona, nos recordó cómo el amor puede sostener un proyecto como este.
Hace 30 años, los esposos Greene llegaron de San Francisco para ver un eclipse solar y nunca se fueron. Convirtieron un terreno árido en uno de los destinos más emblemáticos de Baja California Sur. Flora Farms es una granja orgánica de 10 hectáreas con un restaurante del huerto a la mesa, donde todo proviene del propio huerto o de un rancho vecino con crianza humanitaria. También alberga residencias, una tienda de comestibles, un spa y jardines para bodas: un tributo de los Greene a la tierra que hoy llaman hogar.
San José Del Criollo fusiona técinas y sabores tradicionales de la cocina oaxaqueña con ingredientes locales y frescos de Baja California Sur.
Experiencias de un día
En Baja California Sur, las distancias crecen junto con la singularidad de cada experiencia. Si duda si vale la pena el trayecto, la respuesta puede estar al final del camino. Así nos maravillaron Sol de Mayo, Cabo Pulmo y los museos de El Triunfo.
En Sol de Mayo conocimos otro perfil de Baja California Sur, montaña adentro, en la Reserva de la Biósfera Sierra Laguna. Mauri, nuestro guía de High Tide Los Cabos, nos fue descubriendo la flora y fauna del lugar. Tras una caminata breve pero empinada, llegamos al Cañón de la Zorra, un refugio con lago y cascada.
A dos horas de San José, volvimos al mar en el Parque Nacional Cabo Pulmo, conocido como el “Acuario del Mundo”: un área protegida por la UNESCO y una historia de éxito en conservación que ha inspirado documentales.
En los años 90, la zona estaba devastada por la extracción indiscriminada de recursos; hoy es posible admirar arrecifes de unos 20 mil años, más de 800 especies marinas, tiburones, cetáceos, tortugas en peligro de extinción y, con suerte, una danza de delfines. Después del safari acuático, visite los restaurantes junto a la playa: en Pelicanos, los aguachiles y los camarones rebozados con coco son un magnífico final para la jornada.
En El Triunfo, pueblo minero de La Paz con apenas unos cientos de habitantes, nos esperaban verdaderas joyas: el Museo Ruta de Plata y el Museo Ruta del Vaquero de las Californias (MUVACA), iniciativas de la asociación civil Ándale La Paz que preservan la identidad de la región. Uno explora el auge minero del siglo XIX; el otro, la cultura vaquera. Ambos cuentan con recursos audiovisuales modernos y detalles fascinantes. Almuerce una comida tradicional choyera en Las Alforjas y, antes de irse, pase por la tienda de regalos.
Los Cabos es cálido todo el año, y no hablo del clima. Es la amabilidad de su gente la que convierte cada conversación en un verdadero gusto y permite descubrir historias marcadas por el esfuerzo y la dedicación. Quizás ahí esté ese “algo” que hace que tantos lleguen de visita y terminen quedándose. Para quienes debemos partir, queda una certeza: las ganas de volver.
Los Cabos tiene mucho más que playas bonitas. Y vale la pena descubrirlo.
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